espaldaSoy la primera hija, la primera sobrina, y la primera nieta.

Es decir, la mayor de las hermanas, la mayor de los primas y la mayor de las nietas en mi familia materna.

Dejamos a parte que ya nieta no soy, porque lamentablemente mis abuelos ya me cuidan desde otros lados.

¿Hace falta decir nada más? La presión que se ejerce desde que se nace cuando se es la primera es brutal. Sobre tí recaen todas las expectativas de una familia y es dificilmente comparable a otros tipos de presiones.

Mil veces hubiera elegido llevar un vestido heredado a tener que lucir la más bonita con el. Porque no nos engañemos, los padres, tios, abuelos,… no lo hacen aposta, pero su “primera” hay que lucirla hasta debajo del agua. Y si no lo verbalizan, como es mi caso, ya te hechas tu la presión encima, en un familia materna de 9 mujeres por cada 10 miembros. Porque sí, ser mujer también es presión añadida…

Así tengo yo la espalda… de algún lado me tenía que venir la curvatura.

Ágata

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